Nostalgia de mayo


Por: Miguel Villaverde Cisneros

01/05/2020

Por estas horas salíamos en marcha con dirección al monumento de los trabajadores, en la Av. 1ro de mayo, era ya una tradición villaelsalvadoreña. Cada año se sumaban más colectivos y personas. Yo iba temprano, era de los primeros en llegar al frontis de la Municipalidad, un abrazo fraterno nos identifica y las anécdotas de los más veteranos, que hacía agradable la espera a los demás compañeros. Era de los pocos eventos que no necesitaba convocatoria.

Hoy es un primero de mayo muy distinto, no hay el arcoíris de banderas de los partidos y sindicatos, no está la gente saludándonos y aplaudiendo desde sus ventanas y balcones. No concibo un primero de mayo con las calles de Villa el Salvador vacías de nuestros gritos de lucha y nuestras consignas de esperanza.
Para nosotros, era una situación de mucho orgullo realizar aquellas romerías cada año, era nuestra forma de reafirmarnos y comprometernos en las luchas de los hombres explotados, era nuestra mejor respuesta frente al atropello de los derechos laborales y sobre todo de justicia.

Pocos espacios para disertar, la romería era el espacio preciso, donde jóvenes, mujeres, trabajadores, líderes políticos y dirigentes vecinales tomaban la palabra para hacer referencia a esta fecha simbólica. Los últimos años me ha tocado conducir estos programas en el mismo monumento. Nunca tenía tiempo para describir lo que sentía en esos momentos: compromiso y una emoción incalculable.
Recuerdo que, al finalizar la jornada, un sereno nos invitaba a su barrio, hacía una pichanga con sus compañeros de trabajo y las chelas que eran infaltables. Me comprometí a ponerles una caja cada 1ro de mayo, me temo que este año les fallaré, ello tampoco podré hacer. Uno porque está prohibida las reuniones sociales; y dos, porque muchos de ellos se encuentran sin trabajo, fueron despedidos en la víspera de este día, por la Gestión Municipal de Iñigo.

La lucha no termina aquí.

Hoy somos los trabajadores quienes pagamos los platos rotos de la crisis de esta pandemia, con nuestras AFP, CTS, recorte de salarios y muchos otros con el despido. Hoy sería una oportunidad precisa para marchar por todos ellos. Quizá hoy no pueda llevarle una ofrenda floral y una marcha al monumento de los trabajadores. Pero nuestras convicciones siguen férreamente intactas.

A todos los que nos acompañaron a las romerías todos estos años, gracias. A aquellos que alguna vez nos acompañaron y que físicamente ya no podrán hacerlo, infinitas gracias. Un feliz día a todos, a pesar de las circunstancias: desempleo, subempleo, sumidos muchos en la informalidad y que hoy sufren los estragos de esta crisis. Tengo en mi corazón la nostalgia de más temprano que tarde, volver a marchar con todos ustedes.
¡Viva el día de los trabajadores!

Autor

Miguel Villaverde Cisneros
Miguel Villaverde Cisneros
Analista Político

Especialista en Gestión Pública
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