¿Dónde está el milagro peruano?

Hace treinta años el Perú se desangraba por la locura insana del terrorismo y el caos de la economía y la hiperinflación. Pero gracias al trabajo y el esfuerzo de los peruanos “de a pie”, dimos el salto hacia adelante y pasamos a ser –repito, por el mérito de los peruanos– uno de los países con el crecimiento económico más sostenido en Latinoamérica, a punto de que a este fenómeno se le bautizó a nivel mundial como el “milagro peruano”.

Basta apreciar el “boom” de la construcción, el auge comercial, el desarrollo minero, la versatilidad de la industria textil, las exportaciones no tradicionales, el liderazgo de agroexportación de café, cacao y palta orgánicos, hasta el despegue de la gastronomía, la literatura y del cine peruanos, para comprender que el Perú empezó a encontrar el camino.

Pero no todo es color de rosa. La otra cara de la medalla es corrupción política, crisis de la educación (somos últimos en comprensión lectora y razonamiento matemático), deficientes servicios de salud que no llegan a los más pobres y altos índices de violencia familiar.

Es penoso decirlo: la delincuencia no solo está en las calles a manos de vándalos a mano armada y bandas de secuestradores y asaltantes que usan armamento de guerra, sino que también hay otros males que, silenciosos como un cáncer que hace metástasis, se enquistan en las células enfermas de nuestras instituciones: la corrupción y el narcotráfico.

No estamos en el apocalipsis, pero es paradójico que el Perú, a quien muchos toman como un ejemplo de país emergente, sea también el reino de la mentira institucionalizada y de los delincuentes de cuello y corbata, que se disfrazan de padres de la patria y hasta se aferran a su inmunidad parlamentaria para evitar dar cuenta de sus delitos.

Si no ponemos en práctica reformas profundas, si no apostamos por un cambio radical de actitud (una auténtica “revolución moral e institucional”) para mejorar la educación y la salud, si no se corta de raíz la corrupción, si no mandamos a la cárcel a los corruptos, el Perú jamás será un país viable.

Autor

Raúl Allain
Raúl Allain
Escritor, poeta, editor y sociólogo peruano (Lima, 1989). Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fundador del Grupo Suicidas y editor de Suicidas Sub 21. Ha sido incluido en antologías como Antología décimo aniversario de Lord Byron Ediciones (Liber Factory - Lord Byron Ediciones, Madrid, 2013), Veinte poetas: muestra de poesía contemporánea (I.F.D. Editor; Lima, 2010), Poesía y narrativa hispanoamericana actual (Visión Libros - Lord Byron Ediciones, Madrid, 2010), Abofeteando a un cadáver (Bizarro Ediciones - Centro Cultural de España, 2007), entre otras. Además ha publicado poemas, cuentos, artículos o ensayos en diversos medios literarios. Actualmente preside el Instituto Peruano de la Juventud (IPJ) y dirige el sello independiente Río Negro. Ha publicado Poéticas (edición del autor; Lima, 2010), Poiesis hispanoamericana: selección de poesía contemporánea (Río Negro, 2012), Eros & Tánatos: poesía y arte contemporáneos (Río Negro, 2012), entre otras antologías, ¡Yo no hice nada!: Sobre la idiosincrasia peruana (Amantes del País Ediciones, Lima, 2013), ¡Palaciego In Memoriam!: Selección de textos de Humberto Pinedo (JustFiction Edition, Letonia, Unión Europea, 2018), así como el ensayo La cientificidad del consciente (Editorial Emooby, 2011). Columnista de Ssociólogos.
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