Mar. Nov 24th, 2020

    Por: Miguel Villaverde

    28/05/20

    Si rebuscas bien, en un rincón escondido, en la parte final del Artículo 14º de la Constitución Política de 1993, encontrarás esta frase: “Los medios de comunicación social deben colaborar con el Estado en la educación y en la formación moral y cultural”. Por obvias razones, los programas realities no responden a esta premisa.

    Una vez más, la controversia de los programas de televisión llamados realities y el contenido altamente sugestivo, irreal y poco cultural que contienen, habitualmente llamados “programas basura”. ¿Son necesarios los programas de este tipo?.

    Ayer a una señora en la tienda le pregunté:

    • ¿Está deacuerdo con este programa?
    • Si no les gusta, cambia de canal y listo. Me respondió.

    No creo que sea la respuesta más adecuada.

    El periodista Cesar Hildebrandt considera al respecto, que el papel de la radio y televisión ha sido decisivo, pero a su criterio “son maquinarias perfectas de estupidización colectiva”. “Nada más parecido a un festival de babuinos trapecistas que ‘Esto es guerra’ o ‘Combate’. Por eso es que los gimnasios están llenos y las bibliotecas vacías. El mensaje es claro: la imbecibilidad es rentable”. Me pregunto a mí mismo: ¿Qué haríamos con el Art. 14º de la Constitución antes citado? La cosa no es tan simple.

    El que tiene la posibilidad de estar frente a una cámara de televisión, un micrófono de radio o cualquier otro medio de comunicación, automáticamente tiene en sus manos un poder diferente al resto, es el poder de comunicar, de transmitir un mensaje a la gente. Por más chico que sea un programa de TV o de radio, o una columna en un diario, siempre habrá alguien que lo vea, que lo escuche o que la lea. Es decir, se comenzará a formar una audiencia en torno a esa persona y a sus opiniones.


    Es muy cierto que los medios de comunicación (salvo los estatales) son negocios privados, y como tales buscan incrementar su rentabilidad, lo hacen a través del morbo que genera rating y de la publicidad y/o anunciantes. Es decir, generar dinero para pagar las planillas, hacerse de equipos, mantenimiento de instalaciones y, en general, más ganancias para los dueños. Pues, los segundos en televisión cuestan y el precio varía dependiendo del horario en que se elija transmitir. Aquí literalmente aplica el dicho “el tiempo vale oro” y es lógico que traten de aprovecharlo lo más que se puede. Pero no todo en este mundo es dinero y creo firmemente en que uno de los objetivos del ser humano es hacer algo por su país. Ello implica no ser egoísta y ser más solidario, aunque a veces parezca algo imposible.

    Es así, cómo el pasado lunes 27 de mayo, ‘Esto es Guerra’ regresa a las pantallas luego de varios intentos fallidos. Ya había anunciado el espacio televisivo de América TV, que cambiarían de formato del reality “EEG”: en vez de un bien económico para los integrantes, dicho dinero se donará a las familias más necesitadas y afectadas por la pandemia del coronavirus. No suena tan creíble.  



    Entonces, la respuesta no es “si no te gusta cambia de canal”, la respuesta debe ser “me pongo la camiseta y colaboro, dejando de pensar en mí para pensar en los demás”. Porque necesitamos otro tipo de programas. Creo que es justo el clamor colectivo de apagar nuestros televisores a esa hora. Eso es ser buen peruano.

    Autor

    Miguel Villaverde Cisneros
    Miguel Villaverde Cisneros
    Analista Político

    Especialista en Gestión Pública
    Miguel Villaverde Cisneros

    Por Miguel Villaverde Cisneros

    Analista Político Especialista en Gestión Pública

    Un comentario en «La estupidemia de la televisión»
    1. Hola, que intereante vuestra Observation y analisis, Solo Deseo remarcar, que El Momente historico siempre Lo mantenemos en permanente transformacion, deacuerdo a Lo dichp, me doy la potestad, Para informarles que dato es una Luchs permanente, fue ,es y sera una Luchs permanente, de que lado estamos en esta lucha sin pausa? Eso depende de nosotras.decisiones concientes o Inconcientes. Saludos
      .

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