Lun. May 17th, 2021

    Por: Miguel Villaverde Cisneros

    11/12/20

    Hay días un poco extraños de color gris, dónde las horas pasan lentamente, haciendo larga la agonía. Me desperté de repente, un poco afligido de tanto de frio, cubierto sólo de oscuridad, un silencio cómplice, el manto fúnebre que escarapelaba todo mi cuerpo. Decidí contemplarme a mí mismo y resistir la madrugada. De pronto unas lágrimas sin explicaciones, fueron mi más apacible compañía.

    ¿Por qué las lágrimas? Parecía decirme con voz temeraria mi madre, desde un lugar algo distante. Pero su voz se oía fina que parecía tener melodía, como una suave brisa. Sentí por primera vez mi alma apagarse lentamente, como las ultimas llamas que la consumían en su funeral. El sueño me volvía a llevar mientras buscaba respuestas a las lágrimas. -Ni yo entiendo- Le respondí.

    Seguía la melodía, como si tuviera rima la palabra melancolía.

    Vi después de muchos años, su mirada temblorosa y firme, cómo esperando una respuesta más contundente. Me conocía tanto que se me hacía difícil mentirle. Mi voz temblorosa no daba muchas garantías. Decidí ponerme de pie para para no quedarme dormido y seguir perdiéndome en aquel despropósito. Pero mis ojos cedían. Decidí utilizar algo que ella misma me enseñó: la distracción. -Te quería preguntar algo- Le dije. Yo me preguntaba desde pequeño ¿Cómo se muere lentamente? Quizá no como te vi morir, en aquel ataúd que te consumía en un despiadado fuego eterno.

    Se muere lentamente cuándo se abandona un proyecto antes de iniciarlo. Se muere lentamente cuándo uno destruye su amor propio. Se muere lentamente cuándo pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante. Hay muchas cosas que van muriendo y otras que van naciendo. La oscuridad del ayer, será la luz del futuro. Tienes que ser atrevido-me dijo ella-.

    Dejé de tener frio y agregué:

    Se muere lentamente cuándo aceptas el sistema por más injusto que sea, porque nos quieren resignados. Se muere lentamente cuándo no te indignas frente a las injusticias. Cuando te niegas a vivir y coactas tu libertad. Cuándo dejas de ser humano y de sentir como humano. Se muere lentamente y se sigue muriendo. A pesar que no seas capaz de ver tanta injusticia y muerte a tu alrededor.

    Autor

    Miguel Villaverde Cisneros
    Miguel Villaverde Cisneros
    Analista Político

    Especialista en Gestión Pública
    Miguel Villaverde Cisneros

    Por Miguel Villaverde Cisneros

    Analista Político Especialista en Gestión Pública

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