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Otra vez la izquierda

Por: Miguel Villaverde Cisneros

26/03/21

A escasos días de las elecciones presidenciales, vemos con optimismo las posibilidades de las fuerzas del cambio representados en JP y Verónika Mendoza. Pero nuevamente el conjunto de peruanos que vemos en la izquierda, una posibilidad de salir del entrampamiento histórico en el que los grupos de poder nos han hundido, miramos en tres direcciones parecidas pero no tanto. El 2016 ocurrió con Verónika y Santos, cuyos votos de este segundo, impidió el pase a segunda vuelta de la candidata en ese momento del Frente Amplio. Hoy ocurre algo parecido, pero con 3 facciones: #Verónika (JP), #Arana (FA) y #Castillo (PL).

¿Por qué sucede esto? ¿Porque no se entiende la necesidad de la unidad? Pues, parece que no. Mendoza llama a la unidad. Arana llama a la unidad y Cerrón no se queda atrás, con el agregado que ellos son “la verdadera izquierda”. Teóricamente, todos saben la importancia y necesidad de la unidad. ¿Entonces? Todos llaman a la unidad, pero cada uno bajo la condición de ser el “centro” de la unidad, el “eje” de la unidad, el “timón” de la unidad. “Debemos marchar unidos, pero yo debo ir al frente de la unidad, sino es así, me voy solo, y al diablo con la unidad”.

Varias veces escuché esto: “Yo debo ser el centro de la unidad”, es una expresión clara de personalismo, de egoísmo, de individualismo. Y la izquierda, bajo el concepto de ser una organización del pueblo, con el pueblo y para el pueblo; una organización al servicio del pueblo, que ante todo sobrepone los intereses del pueblo, no es personalismo, egoísmo, individualismo, sino tiene que ser una suma democrática de voluntades. Quién debe ser el centro de su unidad debe ser una decisión democrática, es precisamente el vacío de hoy ¿Cuál de estos Partidos eligió democráticamente a sus candidatos? Lo dejaré ahí. Pero evidentemente es diferente al 2016, con elecciones abiertas de por medio que encumbró a #Verónika hacia un tercer lugar. (Tomemos como ejemplo a la izquierda boliviana). Antes de esas elecciones internas, todos tienen el legítimo derecho de ser PRE CANDIDATOS. Pero en el Perú no es así. De antemano se sienten y se autodenominan candidatos naturales. Y terminan como CANDIDATOS, cada uno por su lado. Entonces podemos comprobar que sus llamados a la “unidad” no eran sinceras, eran falsas o interesadas ¿Y qué esperamos de quienes traicionan con sus hechos lo que pregonan en los discursos?

A todo esto. La dispersión que estamos evidenciando ¿Contribuye a obtener una bancada inportante de izquierda? Recordemos que según los sondeos y las proyecciones, tendremos un #Congreso fragmentado, con casi 9 o 10 Partidos con bancada, con ello será materialmente lejana la posibilidad de plasmar un proceso constituyente en el país. Agenda que pregonan estos 3 espacios de izquierda. Aún con todo lo dicho, en este momento tan álgido, #VerónicaMendoza simboliza el esfuerzo más serio de unidad de diferentes fuerzas de izquierda. No es casual que tenga mayor respaldo en las diferentes encuestas y mejor respaldo organizativo.

Soy consciente que a estas alturas y con la calentura de esta campaña, sea muy osado pedir la declinación de tal o cuál candidato, para darle la posibilidad a la izquierda de disputar la segunda vuelta. Ya que todos se sienten ganadores. Sólo nos queda reflexionar y sacar lecciones cuándo la fiebre haya pasado.

Dicho todo lo anterior, votar por Verónica Mendoza es votar por la mejor posibilidad de la izquierda, y votar por las otras opciones es diluir esa latente posibilidad de pelear el #Gobierno. Seamos conscientes a la hora de votar.

Analista Político Especialista en Gestión Pública

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