Lun. May 17th, 2021

    Por: Miguel Villaverde Cisneros

    21/04/21

    Nadie lo esperaba, nadie lo vio venir. Creo que es un error, más bien diría que nadie lo quiso ver. El profe representa, precisamente, a toda esa gente que tratamos como si no existieran, que son como las cosas que no usamos, pero que no podemos botar y las arrinconamos por ahí, para que no estorben. Ese “por ahí” es el “otro Perú”, que hablaba Matos Mar, el que se ha manifestado ferozmente en las urnas.

    Tampoco creo que sea una muestra de resentimiento social, más bien la necesidad de justicia que siempre ha existido, que de cuando en cuando se manifiesta y envía un mensaje que asusta a la derecha oligárquica, esa que #Fujimori dejó bien atornillada con contratos de plazos eternos y una Constitución mafiosa que le allana el terreno a la inversión extranjera con condiciones casi esclavistas. #Fujimori vendió la casa y convirtió a los dueños en el personal de servicio. Y así nos alejamos de las orillas del abismo al que nos llevó el Apra. Llegaron las mineras chinas, las aerolíneas chilenas, la telefonía española e italiana, los ferrocarriles ingleses. Y sí, hubo inversión y trabajo y estabilidad. Pero esa inversión era ajena y ese trabajo pagaba mal y esa estabilidad fue exactamente eso, la mantención a perpetuidad de que unos tendrán siempre y otros no tendrán jamás.Y cuando ese “resentimiento” se hace sentir en las urnas, la derecha tiembla, pero un ratito. Inmediatamente se tranquiliza y contraataca. Todos hablan de que se nos viene un modelo económico que nos va a empobrecer y nadie habla de los pobres que superan los dos dígitos porcentuales en el Perú.

    Todos se asustan porque vamos a estar como en Venezuela y nadie dice nada de los que siguen estando como en el Virreinato. Nadie dice tampoco que nuestros servicios públicos están peor que en Venezuela. Todos hablan de un voto resentido, pero nadie quiere hablar de lo que causa el resentimiento.Recuerda que ese modelo económico que hoy tienes miedo de perder permitió la irrupción de #Odebrecht y de #OAS. Que tiene como tiene a los mineros de Pasco, Talara y Marcona y a los trabajadores de las agroexportadoras. Que obliga a los campesinos a ofertar su kilo de papa a diez céntimos. Que nos vende nuestro gas a cincuenta soles, que no quiere darte tu AFP, que te cobra el internet y la luz más caros del continente, que es el que devuelve impuestos a las grandes empresas o de plano las exonera. Se dice que #Castillo tiene un radicalismo recalcitrante y un apego a políticas socialistas que llevan décadas fracasando en el mundo. Pero hay gente en este país que sigue siendo maltratada como los obreros bolcheviques en la era de los zares, como los cubanos sin patria antes del che y Fidel o como los aymaras antes de Evo.

    Es fácil juzgar desde tu moderno celular a gente que jamás ha tenido uno, ni lo tendrá. Desde tu casa de material noble, a gente que no sabe qué es eso, que más bien se ve obligada a invadir para acceder al sueño de la casa propia. Con tu educación básica completa a gente que no la recibe bien, ni la recibirá. Usando el tiempo libre que te deja tu trabajo a gente que no lo tiene, ni tiempo libre ni trabajo. Hay muchas manos callosas que nunca han sentido la caricia de la bonanza económica, muchas espaldas encorvadas que jamás verán un futuro mejor, muchos pulmones enfermos que jamás han respirado libertad, mucho ojo que llora su estómago vacío. A esos moribundos los puedes ignorar todo lo que quieras, pero no los puedes callar cuando hablan en las urnas. Son también expresión de aquellos peruanos que cada 8 minutos mueren asfixiados por un Estado ineficiente que ya no da para más.

    El primer lugar de #Castillo responde a todo lo antes dicho, es un castigo a esa derecha apátrida, sin empatía, inmisericorde, que sólo piensa en sí misma y en mantener un modelo económico que gana muy bien, pero que reparte muy mal. Un flagelo con cilicio a esa clase política que vela solo por sus intereses a espaldas de todo el país.

    Ambos contendores tendrán un mes para aclarar sus intenciones; mientras, seremos testigos de una de las más grandes y organizadas campañas de terruqueo contra Castillo y todos los que anhelan un Perú más justo. En suma, a estas alturas asumir la presidencia para cualquiera de los dos, significará estar al frente de un gobierno muy turbulento y de inestabilidad por lo fragmentado del #Congreso. Eso también es de temer, porque será la muestra de que la derecha no entendió nada. Así como están las cosas, esa forma de matar al enemigo sólo le dará más vida.

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    Miguel Villaverde Cisneros
    Miguel Villaverde Cisneros
    Analista Político

    Especialista en Gestión Pública
    Miguel Villaverde Cisneros

    Por Miguel Villaverde Cisneros

    Analista Político Especialista en Gestión Pública

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