Turismo

La nueva encuesta de Datum

Por: Miguel Villaverde Cisneros

07/05/21

Las mismas encuestadoras que invisibilizaron a #Castillo en la primera vuelta, nos señalan ahora, que a medida que avanza la campaña, se va ajustando las distancias.

Según la última encuesta de #Datum, el voto indeciso ha aumentado en un punto, #Fujimori ha aumentado 2 puntos y #Castillo ha perdido 3. Es decir, 3 puntos de Castillo, se han ido 2 a Fujimori y 1 al voto por nadie. (Aquí usamos los datos publicados por Datum el 30 de abril, no los datos reportados hoy que han sido reajustados).

¿Cómo ocurre esto?

De la encuesta se desprende que, #Castillo ha perdido votos a manos de #Fujimori, principalmente en los sectores altos A, B y C. En los sectores bajos, D y E, -sube ligeramente-. En el sector C, la mayor parte del voto perdido por Castillo va a blanco/viciado y a indecisos.

Es decir, Fujimori avanza en sectores altos, mientras Castillo pierde intención de voto que va principalmente al voto por nadie. Más aún, en Lima tanto Castillo como Fujimori pierden intención de voto que se va a blancos y viciados y la indecisión.

¿Por qué?

Por un lado, #Keiko está haciendo una millonaria campaña, con atención mediática al 100%, que genera algún impacto. Esa campaña de miedo y terror lo que hace es desviar la intención de voto de Castillo hacia el voto indeciso, pero no acaba por convertirse en un voto por Keiko.

Por su parte, la campaña de #Castillo ha demostrado evidentes descoordinaciones, cosas que se dicen un día y otro día se desdicen, pero con mucha agitación en las calles y plazas. Los medios por alguna razón se limitan a atribuir las variaciones de intención de voto al debate de Chota. El debate de Chota no explica los movimientos de intención de voto de Castillo hacia la indecisión y alguito hacia Fujimori. Si algo se ve es que Castillo ha subido notoriamente en el Norte, donde acaba de realizar una gira política. Pero claro, la derecha quiere presentar a un Castillo perdedor del debate para apuntalar su discurso de Keiko Fujimori como una mejor estadista.

La derecha tiene el discurso de un aumento continuo de la intención de voto de Fujimori en que pronto alcanza y rebasa a Castillo. A la vez que promueve su plan A, que gane Fujimori, con este discurso mueve su plan B, que Castillo renuncie a sus banderas y abrace el continuismo.

¿Qué pasará?

Castillo puede tener una campaña más ordenada y más coordinada, no con sólo una voz autorizada, sino con varios voceros pero que éstas estén coordinadas y den un mismo mensaje y objetivo. El profe puede hacer una campaña amplia en que precise el tema económico: que no se va a hacer estatizaciones ni expropiaciones a lo Velasco o el desmanejo económico del primer gobierno de García, sino una economía mixta, con estado y mercado, derechos laborales y socioambientales.

Castillo no debe ceder a las presiones de la derecha para renunciar a la bandera de una nueva constitución, complacencia con el continuismo neoliberal de estado subsidiario, derechos laborales mínimos y el Perú atado de manos al dictado de unos pocos. Buscarán que seda a esos chantajes.

Keiko Fujimori desde luego que va mover sus fichas. Va a firmar su compromiso con su propia versión de Hoja de Ruta. Posiblemente se acompañe de figuras derechistas que se presten a su juego y queden chamuscadas con él. Con ello pasará a la segunda etapa de su campaña anticomunista, cual es intentar cosechar en positivo el voto asustado que aún no se decide por ella.

Keiko no la tiene fácil. Castillo ya la atrasó con un compromiso ante el país. Ella no ha aportado nada. Sus medidas de repartir el 40% en cheques o construir 3 mil colegios son más de lo mismo. No ha dado ningún paso para ganarse el centro político antifujimorista, ni tiene ninguna iniciativa, salvo insistir con debates y debates de ella contra Castillo. Su estrategia de terruqueo parece tener efecto solo en Lima ¿Será que piensa capturar sólo el sector A y B?

La campaña es aún larga. Ya pasaron casi 4 semanas desde la primera vuelta y faltan 4 semanas para la segunda. Estamos en el punto medio de la campaña. Tiempo suficiente para evaluar que estrategia va teniendo mejores resultados.

Analista Político Especialista en Gestión Pública

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